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Ana Mas Projects

Francesc Ruiz Abad

A la corda fluixa

En la presente exposición individual "A la corda fluixa", Francesc Ruiz Abad parte de una expresión coloquial que por un lado señala una situación de riesgo inminente y por el otro, un juego de equilibrios al trazar un recorrido. En ambos casos una metáfora de inestabilidad general.

"Francesc Ruiz Abad es uno de los mejores exponentes de la pintura catalana emergente” nos cuenta Albert Mercader cuando escribe sobre el artista como ganador del premio Artes Visuales Arranz-Bravo 2015. Nos lo describe como un artista que proviene de una generación, nacida en los años noventa, que “apuestan por una pintura sin complejos ni prejuicios, abierta a la acción, a la transversalidad, al viaje, a la empatía social, vital y comunitaria”, haciendo entonces que la pintura recupere centralidad dentro de una exigente escena artística contemporánea.

Ruiz Abad usa el viaje como eje central de su práctica. Concibiendo sus pinturas, dibujos e instalaciones como colecciones de recorridos pasados, cargadas de fragmentos que ha ido coleccionando en libretas, fotografías dibujos. El transitar con el espacio expositivo se ha repetido una y otra vez como eje central en su trabajo, siendo cada vez más robusto. Viviendo y estudiando en Leipzig (Alemania), Ruiz Abad se ve influenciado por pintores como Sigmar Polke y Oliver Kossack, cuyas obras se focalizan en la ironía,
la psicodelia y los aspectos vitales de una pintura que se niega a la rigurosidad de los movimientos anteriores (características propias del neoexpresionismo). En vez de identificarse plenamente con un movimiento, Ruiz Abad va a desarrollar una obra sin prejuicios a la hora de encarar la pintura y su tradición, se describe a él mismo como un “ventrilocuista” entre técnicas, estilos, vivencias y movimientos que le han servido de escuela.

"A la corda fluixa" parte de una instalación principal en las columnas de la galería que, a modo de capiteles, viste la sala. El capitel es la “cabeza” de la columna, el elemento arquitectónico que sostiene la estructura horizontal del edificio y al mismo tiempo, debido a su limitada y variante forma, ha sido reducto de múltiples decoraciones arquitectónicas.
En este caso, los capiteles son falseados por una serie de pinturas de rostros. Rostros de distintas naturalezas y épocas que generan un juego de miradas y a la vez una personificación del espacio: Ponerle cara a las cosas.
Las pinturas que acompañan el resto de la exposición son de naturaleza ecléctica con variedad de estilos, medidas y registros. Todas ellas comparten un interés en subvertir los imaginarios colectivos de lo onírico, mágico y soñado: Desde las estéticas de los movimientos surrealistas hasta el uso de elementos cartoon en brandings y productos de masa.
Contrastando así, lo viejo contra lo nuevo, lo duro contra lo frágil y lo inmutable contra lo orgánico. Se genera una serie de imágenes suspendidas en el tiempo que parecen provenir de nuestro inconsciente, hiladas a través de finos hilos, por los que el artista transita.

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Agenda
14 NOV 2018