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Espai Tactel.Toormix

Anna Ill

Galaxy Express

Decolonizadores del espacio 
En 1977, el dibujante Leiji Matsumoto publica un manga titulado Galaxy Express 999, una space opera sobre un futuro en el que era posible cambiar partes del cuerpo por componentes robóticos para alcanzar la inmortalidad. El manga se convirtió en película y en anime alcanzando difusión mundial. En España, la serie recibió el nombre Exploradores del espacio y su sintonía decía así: “Exploradores del espacio, entre planetas de sombra y de luz, tres amigos en mundos extraños”. Esta referencia cósmica y de ficción futurista es el marco que propone la exposición Galaxy Express para presentar la obra de tres artistas – dos artistas y un dúo - que establecen diversos puntos de contacto entre ellos, conexiones que no sólo tienen que ver con la evocación de un universo intraestelar, sino también con la reflexión sobre el decolonialismo. Las visiones de Luis Úrculo, Raphaël Barontini y Christto & Andrew contradicen la forma de comprender el poder desde las lógicas impuestas del centralismo occidental y el anglocentrismo. El pensamiento decolonial es desobediencia, cuestionamiento y (aún mejor) es reconstrucción del relato histórico e identitario. Decolonizar es pensar, hacer y crear.
Los tres artistas que integran Galaxy Express se apoyan en la especulación y en lo imaginativo, sumando en algunos casos cierto sustrato biográfico a su postura. Úrculo evoca un hito espacial que tuvo lugar en los años 60 cuando el hombre pisó la luna, mientras que Barontini reflexiona sobre su propia condición como joven de la banlieue parisina actual. Como rúbrica, Christto & Andrew se recrean en un futurismo indeterminado y kitsch, suspendido en el tiempo. Las tres propuestas son tres perspectivas sobre el decolonialismo que dibujan una línea temporal de pasado, presente y futuro.
 
Luis Úrculo (Madrid, 1978) despliega su proyecto Paisajes intuidos en el que imagina, a partir de los datos proporcionados por la NASA, cómo se desarrolló la primera incursión del hombre en la luna en 1969. A través de maquetas, listados, fotografías o dibujos, el artista genera un paisaje artificial que será, sin embargo, el paseo lunar más real al que podamos acceder nunca: la ficción deviene nuestra única posibilidad de lo ‘real’. Úrculo propone, pues, un recorrido falso en registra elementos y objetos que quedaron abandonados. La colonización extraterrestre deja una visión amarga demostrando que el humano va dejando rastro y desperdicio allá por donde pisa.

El trabajo de Raphaël Barontini (París, 1984) enfatiza su origen suburbial. Originario de la isla de la Reunión, fue criado - y aún vive - en un barrio de la periferia parisina, territorio álgido de conflicto de la Francia colonialista e imperialista. Pero su trabajo no tiene que ver con las imágenes tópicas del odio que pueda evocar su origen social (muy mediado por películas como La haine de Mathieu Kassovitz, 1995), sino que muta en un discurso decolonial sin matiz de violencia. Los cuatro estandartes de Barontini rezuman una peculiar sensibilidad y subrayan la pertenencia y las raíces. En ellos, unas criaturas híbridas que remiten al folk art – una de las vertientes del outsider art – se desenvuelven en un contexto cósmico que evoca la estética del jazzman Sun Ra, vanguardista, negro y mago. La conciencia de sentirse outsider se erige en forma de estandarte, de declaración de principios entre lo ancestral y lo intemporal cósmico.

La pareja artística Christto & Andrew (Puerto Rico, 1985 – Sudáfrica, 1987) muestra una alucinación de futuro a través de tres piezas de su última serie Encrypted Purgatory. Christto & Andrew desarrollan su obra desde Qatar, un lugar perturbador y extraño que se asemeja a una antiutopía salida de la imaginación de Moebius: quizás sea Qatar ése purgatorio del que habla el título de la serie. Los artistas generan imágenes surreales y vinculadas al mundo de la fantasía y la sci-fi para denunciar una sociedad frívola, consumista y machista. Su crítica opera a través en dos elementos: La tecnología y el cuerpo. En su trabajo, la tecnología deja de ser un indicador temporal, y como si el pasado y el presente se hubieran derrumbado, mezclan dispositivos obsoletos con otros vintage y algunos actuales. Este uso borroso o fundido de la tecnología nos desprende de lo real, y a la vez, evoca – en palabras  de los propios artistas – “una preocupación por las ideas del futuro”. El cuerpo sobre el que operan Christto & Andrew es el del mutante. Sus mujeres descienden de los extraterrestres fijados en el imaginario popular del cine de ciencia ficción de los 40 y 50, esos humanoides verdes y con antenas que vienen en platillo volante. Pero los alienígenas de Christto & Andrew son mujeres sofisticadas, magnéticas y sobreproducidas, entes queer que pueden recordar a las modelos hiper artificializadas y borrachas de mundanidad de Nadia Lee Cohen. Una visión especulativa y humorística sobre las posibles moradoras de un futuro distópico.
Galaxy Express ofrece tres perspectivas sobre la decolonialidad que se apoyan en la conjetura y el imaginario del espacio exterior, un territorio pop que resulta efervescente e inspirador; tal y como proseguía aquella sintonía de Exploradores del espacio: “¡Que sensación descubrir los secretos de Plutón! ¡Qué fenomenal recorrer la pradera sideral!”.


Mery Cuesta, 2019

Agenda
15 NOV 2019